Aprendiendo a través de la creación de proyectos audiovisuales

El profesor Ernesto Cuadra lleva más de 10 años enseñando a sus alumnos a través del desarrollo de sus capacidades creativas y de expresión artística en el lenguaje audiovisual. Los resultados le han permitido validar este recurso y comprobar que se puede enseñar de una manera didáctica y entretenida.

Todo partió cuando Ernesto Cuadra llegó al establecimiento como profesor de Religión por algunas horas a la semana. Como ya tenía experiencia en lo audiovisual (había desarrollado el tema en trabajos comunitarios en sectores poblacionales y en otros colegios), pensó que era buena idea replicarla.

“Siempre utilicé material audiovisual en mis clases y la respuesta de los estudiantes lo fue validando como herramienta de trabajo. Era una forma más entretenida, los motivaba, se hacía más fácil explicar cosas que eran muy difíciles teóricamente”.

Así que comenzó a trabajar con sus alumnos con distintos recursos, como diaporamas e incluso, haciendo videos, cuando se conseguía una cámara. En el año 2000 presentó a la directora del establecimiento una propuesta para realizar un taller audiovisual. A ella le gustó la idea y fue más allá: le pidió que no sólo fuera un taller, sino que lo implementara en la asignatura de Educación Tecnológica, con dos horas a la semana. A Ernesto el desafío le pareció muy estimulante, porque estaba convencido de que a través de ese lenguaje se podían expresar conocimientos. Y aceptó.

“Lo que hicimos fue dividir el ramo, en primero y segundo medio, en dos semestres: durante uno se dio la clase formal de Tecnología y en el otro, el taller audiovisual. Como a fin de año los alumnos consideraron más entretenido el taller de videos, la directora me dio dos horas semanales más en los mismos cursos y se convirtió en la asignatura de Tecnología”, cuenta.

Cuadra se dio cuenta de que “los estudiantes tenían una conciencia y un conocimiento del lenguaje audiovisual que era muy alto” y que lograban interesarse por distintas cosas y plasmarlas en este lenguaje, a pesar de que los proyectos se filmaban con cámaras de los alumnos y que se editaban en el computador del mismo docente: “Hacía largas jornadas de edición durante un día (que a veces terminaban en la noche), en que cada grupo tenía cuatro horas para editar. Nunca dependimos de que el colegio tuviera equipos para poder realizar nuestros trabajos”.
Desde entonces sus estudiantes aprenden a hacer guiones, escaletas, storyboards, a filmar, editar sus propios proyectos y a hacer la pre y post producción. También aprenden sobre cine y ven películas que para el profesor son fundamentales, como “Cien niños esperando un tren” (de Ignacio Agüero) o “Nanuk el Esquimal” (de Robert Flaherty).

Aprendizajes transversales

En primero medio, lo audiovisual se funde con el currículum de proyectos de asignaturas integradas que implementa La Girouette hace un tiempo, y los estudiantes crean historias que deben combinar conocimientos de varias asignaturas.
“Trabajamos de forma transversal y desarrollamos un proceso para llegar a un producto final –un spot– que debe tener conocimientos claros y específicos de los ramos involucrados, pero en forma atractiva”, explica el profesor Cuadra.

Aprender a mirar

Para Ernesto, el trabajo realizado con sus estudiantes le ha permitido validar el recurso audiovisual como un medio para expresar aprendizaje y comprobar que se puede enseñar de una manera didáctica y entretenida.
“He tenido una oportunidad única de desarrollar esto a nivel educativo y estoy convencido de que a través de lo audiovisual se pueden expresar conocimientos. Aquí hay varios apoderados que trabajan en educación y que valoran esto como una cosa inédita. Hacer una película tiene varios aprendizajes: organizar el trabajo, el tiempo, estructurar, sistematizar, distribuir tareas, descubrir capacidades quién se encarga de editar, de grabar. Es un trabajo colaborativo. Además, sabemos que los alumnos tienen que estar involucrados en su aprendizaje para que sea significativo. Y eso hemos podido lograrlo”, señala.
Agrega que además de enseñar a sus estudiantes cómo se desarrolla un material audiovisual desde el punto de vista técnico, le interesa hacerles comprender que los distintos mensajes audiovisuales que reciben diariamente a través de la televisión, el cine o la publicidad no son improvisados y que todos tienen un trasfondo. “Es importante que adquieran un juicio crítico, y creo que el audiovisual es una tremenda herramienta para educarlos en eso. Es parte del lenguaje de hoy día, aprender a mirar”,

El profesor Ernesto Cuadra está convencido que esta experiencia puede ser replicada en cualquier colegio, porque hoy no se necesitan tantos recursos técnicos. “Antes era imposible hacerlo sin una cámara y una editora. Actualmente, con un celular y un computador tienen, porque los alumnos lo hacen todo con el teléfono, hasta editan. La resolución y la calidad es casi de televisión”, dice.
Lo que es fundamental, a su juicio es que los profesores interesados en hacerlo, primero identifiquen un área en la que puedan desarrollar este tipo de proyectos (qué contenidos), confiar en la creatividad de los estudiantes, tener una metodología y saber qué van a evaluar. “Para mí, todos los contenidos se pueden expresar en lenguaje audiovisual. Existen muchos tutoriales, pero también pueden ir construyendo su propia experiencia. El que se interese en esta área puede encontrar experiencias y replicarlas. Y darle valor, ser creativos”, señala.

Proyecto de Primero Medio

En clases:

  • Al principio ven contenidos teóricos relacionadas con lo audiovisual: historia del cine y otros géneros, hasta llegar a lo que es un spot y un documental, y a cómo hacer un guión.
  • En paralelo, los alumnos ven los contenidos de las otras asignaturas con los profesores correspondientes, para poder incluirlos en el proyecto.
  • Se separan en grupos, que funcionan como productoras encargadas de preparar un spot. Eligen un tema y lo investigan.
  • Piensan cómo lo van a hacer y trabajan en el storyboard.
  • Luego se lo presentan a los clientes (los profesores de las otras asignaturas), quienes les hacen observaciones. Van rehaciendo el storyboard hasta que tenga el visto bueno de todos.
  • A fines del primer semestre cada grupo presenta su storyboard como la prueba final de Tecnología. También son evaluados con la entrega de distintas tareas con notas parciales que inciden en el promedio general. (Por ejemplo, un trabajo audiovisual de registro de acuerdo a determinados parámetros de gramática audiovisual, o la redacción de un ensayo en el que analizan cinco trabajos del año anterior tomando en cuenta imagen, contenido, sonido, estructura dramática, entre otros aspectos).
  • En las otras asignaturas, los estudiantes realizan presentaciones sobre los contenidos que abordarán en su proyecto, contenido que luego se evalúa con distintos instrumentos.
  • En el segundo semestre se dedican a producir sus spots.
  • Finalizan con una presentación pública de un PPT con la historia de como se gestó el proyecto y luego se muestra el spot.

Expresión del pensamiento juvenil

En segundo medio, el trabajo es bastante más libre y los alumnos realizan documentales sobre los temas que ellos eligen. Para eso

  • se organizan como si fueran una productora audiovisual, para lo cual deben crear una empresa –con nombre, propósito, misión, logo– y elaborar el presupuesto con el que trabajarán.
  • Para escoger qué tema realizan una encuesta. “Siempre tiene que ver con temáticas de identidad juveniles: los alumnos rebeldes, comparación entre alumnos estudiosos y los que no estudian, consumo de drogas, relaciones de pareja, entre otras. Lo importante es que no pierdan de vista que con el formato audiovisual ellos pueden expresar aprendizajes pero de forma entretenida, ese es el objetivo”, cuenta el profesor Cuadra.
  • Durante el año los estudiantes van avanzando en su investigación del tema escogido, en la creación de su productora, en los guiones, en la evaluación económica de su proyecto, hacen afiches y hasta la carátula en la que lo entregarán.
  • Además, el docente les enseña la importancia y el aporte del documental.
  • A fin de año, cada grupo entrega su proyecto, que a él le ha permitido “encontrarse con varias sorpresas y descubrir el pensamiento juvenil”.