Experiencias de Innovación

Escuelas

El arte como espacio de reflexión: experiencia de un liceo de Coyhaique

Tres talleres para despertar conciencias.

Durante todo el primer semestre del 2016, en horario de clases, se trabajó con 3 grupos de jóvenes del Liceo Bicentenario Altos del Mackay, de Coyhaique, en la región de Aysén, realizando talleres que buscaban fomentar la creatividad, el pensamiento crítico y la conexión con la realidad local.

De esta forma y financiados por el 2% de Cultura FNDR del Gobierno Regional de Aysén, y con el patrocinio de la Corporación por el Desarrollo Paralelo 47 y educarchile, se realizaron tres talleres: Taller literario: “Cuentos para despertar conciencias”; Taller de apreciación cinematográfica :Analizando nuestra sociedad a través del cine; y el Taller de ilustración naturalista “Ilustrando una botánica imaginada en los bosques de Aysén.

La planificación e implementación de los talleres se realizó con el apoyo constante de Margarita Bahamonde, directora del liceo, equipo de UTP, de orientación y docentes. La directora señala que los talleres permitieron a los estudiantes espacios de reflexión que se generan al interior del liceo que permite los estudiantes intercambien vivencias culturales; reafirmen su identidad juvenil; contribuyan al crecimiento personal y social de sus compañeros; mejoren su autoimagen y sobre todo, descubran y hagan suyos los valores y actitudes que hacen más humana la convivencia.

“Es posible y provechoso señala, implementar “adecuaciones curriculares dentro de la planificación de las clases, También están en sintonía con los objetivos transversales como son: el pensamiento creativo y crítico; la autoestima y confianza en sí mismo; el sentido positivo frente a la vida; entre otros.”

– El Taller Literario, permitió que un grupo de adolescentes a través de la lectura individual y grupal, compartieran experiencias vitales y descubrieran que sus sentires y preocupaciones son similares a otros mundos juveniles. El taller de Cine, enseñó a los estudiantes a tener una mirada crítica y a poder argumentar frente a las problemáticas que plantea el séptimo arte. El Taller de Ilustración, permitió a los jóvenes desarrollar talentos dormidos, creer en su capacidad de soñar, inspirados en la sinfonía de paisajes de la Patagonia con un sinfín de formas y colores que los invitó a crear y descubrir otras realidades.”

Taller literario: “Cuentos para despertar conciencias”

Durante todo el primer semestre del 2016, durante la hora de tecnología, se formó un grupo de estudiantes del Liceo Altos del Mackay, en la ciudad de Coyhaique , con el objetivo de explorar y reflexionar sobre problemáticas humanas, a partir de la lectura de textos literarios, basándose en la técnica de “Grupos Operativos” propuesta por el psiquiatra suizo- argentino Pichon Riviere.
La tarea que se planteó al grupo fue la de generar una reflexión grupal en torno a la temática y sentido de los textos seleccionados, permitiendo que la discusión girase en torno a lo propuesto por los propios jóvenes.

El resultado de este taller – diseñado y ejecutado por la psicóloga Cecilia Moura y la periodista Macarena Díaz- fue un círculo virtuoso en el que a través de la experiencia de lectura y reflexión en torno a la literatura, los adolescentes son capaces de descubrirse a sí mismos, defender sus puntos de vista y elaborar sus preocupaciones e impulsos propios de esta compleja etapa del ciclo vital y que a la vez intervienen en proceso de aprendizaje escolar. De esta forma el grupo se adentró, sin tener muy claro el desenlace, en lo más profundo de las problemáticas adolescentes. “Lo que en un principio se pensó simplemente como un taller literario para jóvenes, se convirtió en una interesante experiencia de intervención grupal preventiva en el contexto escolar. “ Señala Cecilia Moura.

“Participar en el taller literario fue una experiencia muy bonita y fructífera. En ese logramos llegar a conclusiones profundas, conocernos más unas a las otras, y encontrar una forma de expresión por medio de la lectura y conversación”, afirma Amanda Salin, estudiante del Taller literario.

Ilustrando una botánica imaginada en los bosques de Aysén

El taller ilustración naturalista fue un espacio creativo en el que jóvenes de tercero medio fueron invitados a conocer y valorar el bosque a partir del dibujo y la pintura en acuarela. A lo largo de 12 sesiones -ejecutadas durante los meses de Mayo, Junio y Agosto- los participantes experimentaron con el arte y la ciencia una forma de ver e imaginar la naturaleza de la Región de Aysén.

Durante el transcurso del taller, que fue ejecutado en el horario de Artes Plásticas, los estudiantes aprendieron técnicas de ilustración que les permitieron jugar a ser científicos y artistas, haciendo registros de lo que observaron en sus salidas a terreno. Visitaron la Reserva Nacional de Coyhaique y la Reserva Nacional de Río Simpson, donde pudieron explorar y recolectar especies que inspiraron sus trabajos individuales, además de conocer, valorar y aprender a preservar su entorno natural.

“Gracias a estas experiencias elaboramos un trabajo colectivo que consistió en un mural compuesto por ilustraciones -elaboradas a partir diferentes técnicas- de aves, musgos, herbáceas, arbustos, hongos y árboles que conocimos e identificamos en la Reserva Nacional Río Simpson. Así, exhibimos en el Centro Cultural de Coyhaique nuestras creaciones de chucaos, hojas de mañío macho, hongo oreja de palo, flores de canelo – entre otras- además de realizar pequeñas instalaciones a partir de nuestros ejercicios ilustrativos”. (Catalina Mekis R, diseño y ejecución taller de ilustración)

Esta experiencia fue novedosa para los jóvenes asistentes, ya que pudieron conocer técnicas nuevas de creación y además vincular lo aprendido con lo experimentado al aire libre “Este taller fue un espacio de relajación y encuentro para nosotros como estudiantes, este tipo de talleres ofrecen un espacio diferente que nos permite conectarnos con la naturaleza.” (Aileen Montti, 3ero medio A Liceo Altos del Mackay)

Taller de apreciación cinematográfica: Analizando nuestra sociedad a través del cine

Un recorrido reflexivo por el Siglo XX chileno, utilizando una selección de películas y documentales chilenos. En el transcurso del taller, los estudiantes participan como espectadores de una selección de 8 películas, realizando luego en conjunto un análisis desde el punto de vista cinematográfico, sociológico y pedagógico.

“Creo que el taller de cine fue una gran oportunidad para recordarnos algo tan obvio pero ignorado como lo es el tiempo para analizarte a ti mismo y tu alrededor, esto con ayuda de diferentes películas y documentales” Maria Paz Bascuñan, estudiante, participante Taller de Cine.

En el desarrollo del taller es central el impulso y validación de las reflexiones de los propios estudiantes participantes acerca del contexto en que estas obras fueron producidas, así como también la visión personal del autor. “Durante el taller se buscó que los estudiantes fueran capaces de reconocer el cine no como un objeto de consumo sino como una obra de arte, que da cuenta de una cultura y de una visión particular de ver el mundo”, Macarena Díaz, periodista, diseño y ejecución del taller de Cine.

Para Héctor Hernández, profesor de Historia del Liceo Altos del Mackay, quien colaboró en la realización del taller “es interesante la identificación que pueden tener los estudiantes desde lo emocional con el relato de las películas y a partir de esa identificación y reflexionar sobre su propia subjetividad y construir algo nuevo en un contexto más libre al que se enfrentan normalmente en el contexto escolar… El formato del taller permite validar los conocimientos de los estudiantes, lo que es muy positivo para su autoestima.”

*Para consultas acerca de la metodología, planificación y logística del taller contactar a Catalina Mekis R catalinamekis@gmail.com

TIPS PARA EL MANEJO GRUPAL CON ADOLESCENTES

1. Desde un principio el coordinador del grupo debe encuadrar en torno al respeto mutuo y confidencialidad con respecto temáticas de carácter delicado e íntimo que puedan surgir desde los participantes.

2. El coordinador del grupo debe tomar un rol de facilitador evitado ser protagonista. Así permitimos que las temáticas y reflexiones nazcan desde los jóvenes, favoreciendo el surgimiento de lo no esperado y el empoderamiento de parte de los jóvenes respecto a sus propios puntos de vista.

3. Valorar los silencios grupales como parte del proceso reflexivo y validar la opinión de cada participante.

4. Es importante siempre finalizar cada sesión con un cierre en el que los jóvenes como grupo logren integrar la experiencia vivida.

5. En caso que surjan opiniones discordantes, enfrentamientos, intentos de sabotaje o temáticas íntimas o dolorosas para uno o más integrantes del grupo, es importante que el coordinador esté debidamente preparado para visualizar e intervenir, lo cual se traduce en poner el tema sobre la mesa y permitir que el mismo grupo hable y reflexione en torno a la situación.